Dormir en la tarde es lo que más me reconforta en el mundo. Cuando despierto después de una siesta, es como si todo comenzara de nuevo, como si todo y todos fueran merecedores de un abrazo fraternal. De entrada sé que sigo dormido. Y lo demás sigue siendo basura.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentarios:
E-X-C-E-L-E-N-T-E
Palabras ciertas y sinceras.
:)
Publicar un comentario